LA IGLESIA VIVE
Tengo gratos
recuerdos de mi infancia y de mi
juventud,
En esta hermosa
capilla que hoy en día rebosa de historia;
Mis grandes
anhelos que tuve entonces aquí se forjaron.
Presentes
los guardo en mi corazón y en mi memoria,
Llegan a mí,
momentos de dicha que también adornaron
Orgullosamente
la Iglesia que vive por los que la edificaron.
De cada
feligrés que por aquí pasó y una parte de su alma dejó;
Escuchen
pues este poema que a mi corazón y a mi mente llegó.
Creo en
Dios, en Nuestro Hermano Jesús y el Espíritu Santo;
Regocijémonos
ahora en esta gran fe y firmes en la creencia,
Innovando en
cada una de nuestras casas de oración.
Setenta años
nos hablan de un gran panorama de cambios;
Tenemos
ahora que formar nuestra propia historia,
Observando
las buenas costumbres y reafirmando lo que hemos logrado.
Autor: Reverendo Padre
Luis Roberto Romero Murrieta
Luis Roberto Romero Murrieta

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